A veces toca señalar las carencias y los problemas del sistema sanitario, pero lo justo es también resaltar los logros, cuando tienen lugar, y realmente este es uno como para sentirse orgullosos.
El trasplante se ha realizado en el Hospital público La Paz, y la paciente ha sido una niña de 13 meses que presentaba un fracaso intestinal diagnosticado desde su primer mes de vida. Que la donación sea en asistolia quiere decir que la persona donante, declarada fallecida, ya no tiene latido cardíaco. Es una técnica que presenta más dificultades pero que se está llevando a cabo cada vez más frecuentemente en España, hasta representar ya (en adultos) un tercio de las donaciones. Pero, por las peculiaridades de este órgano, no se había hecho hasta ahora con un intestino.Añadir que este éxito no se puede considerar algo repentino o sobrevenido, ya que a la gran dificultad de la propia operación, hay que sumarle un proyecto previo de tres años de investigación por parte de profesionales de La Paz pertenecientes al Grupo de Malformaciones Congénitas y Trasplante de IdiPAZ. Su finalidad: saber qué realmente un intestino donado en asistolia iba a ser válido.
Dicho proyecto ha podido ser posible gracias tanto al apoyo institucional como a la financiación de una fundación de una empresa privada. Es otra prueba más de la importancia de la colaboración público-privada para la consecución de objetivos ambiciosos.

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