Se han publicado un par de estudios sobre la sanidad pública en España. El primero, realizado por Ipsos, analiza cuál es la percepción de los españoles sobre nuestra sanidad pública. Y el segundo, realizado por el ICGEA, analiza la transformación de los sistemas signatarios españoles. Lo que tienen en común ambos análisis es que en ambos casos la sanidad pública madrileña sale bien parada. Un hecho de interés, por la muy diferente naturaleza de los estudios.
Así perciben los ciudadanos españoles la sanidad pública
El estudio realizado por Ipsos está basado en 6.000 encuestas, repartidas por toda España, sobre la percepción de la sanidad pública. La sanidad pública es, después de la vivienda, la segunda preocupación de los ciudadanos españoles. Esta es la primera conclusión del estudio.
La valoración media del sistema sanitario en España, es decir, la media de las valoraciones de todos los sistemas autonómicos, es de un 6,3 sobre 10, con más de la mitad de valoraciones positivas.
En cuanto a la percepción de la mayor calidad del sistema sanitario, las mejores calificaciones han sido en País Vasco (28%), Madrid (26%) y Cataluña (22%). En el otro extremo podemos encontrar a Extremadura (2%), Ceuta (1%) y Melilla (0%). En cuanto a las calificaciones del sistema sanitario, como sobresaliente, destacan Baleares y Madrid, con un 25% y un 19% de los ciudadanos votando excelente.
Sobre la valoración del personal. Madrid y Cantabria valoran como excelente la capacitación médica con niveles superiores al 40%. Mientras que en Navarra destaca el nivel de excedencia con el que se califica el área de enfermería.
Sobre listas de espera. Baleares, Madrid, Canarias y Cantabria presentan las valoraciones más favorables, siempre dentro de un contexto de preocupación global. En La Rioja y País Vasco encontramos las calificaciones más bajas. Recordemos que hablamos de la percepción de los ciudadanos; no quiere decir que estas dos comunidades tengan las peores listas de espera.
Transformación de los sistemas sanitarios
En el otro estudio, elaborado por el Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada, se analiza la evolución reciente de los principales sistemas sanitarios autonómicos españoles (hay un resumen de los principales resultados del informe tanto en la prensa como en la propia web del ICGEA).
El análisis se centra especialmente, según sus propios autores, en analizar las “políticas autonómicas vinculadas a la reorganización asistencial, estabilidad profesional, innovación tecnológica, accesibilidad territorial y capacidad de respuesta frente al incremento sostenido de presión asistencial”.
Concluyen que las tres comunidades autónomas que mejor están acometiendo la transformación estructural necesaria, así como adaptándose más rápido a los nuevos desafíos que afrontan los diversos sistemas sanitarios públicos, son el País Vasco, Madrid y Andalucía. Cada una de ellas, claro está, con su propio modelo de gestión diferenciado y adaptado a su realidad socioeconómica.
Citaremos solo lo que el informe de ICGEA dice sobre la Comunidad de Madrid. El estudio identifica a nuestra región como el “sistema autonómico con mayor capacidad de innovación hospitalaria, desarrollo tecnológico y concentración de actividad asistencial de alta complejidad”. Remarca la importancia de las políticas de salud digital y el uso creciente de la IA. Y también señala que Madrid es referente en Europa por su elevada capacidad quirúrgica y diagnóstica.
El informe pone en valor el ecosistema biomédico e investigador madrileño. Además de afirmar que “Madrid ha logrado consolidar en los últimos años un modelo orientado a la eficiencia operativa, la excelencia asistencial y la rapidez diagnóstica”. También es reseñable que ponen en valor aspectos como la capacidad de colaboración institucional, la flexibilidad organizativa y la colaboración público-privada.


