Rastreando noticias recientes sobre Sanidad en Internet se puede encontrar actualidad sobre varios temas que, quizás, se puedan valorar de forma totalmente independiente. O, por el contrario, pueden estar íntimamente ligadas.
Por un un lado se puede leer en La Vanguardia que, en estos momentos, más de 11 millones de personas tienen un seguro de salud en España, lo que se traduce en una cifra récord de contratación de seguros y en que uno de cada cuatro ciudadanos españoles, comenta la periodista Mayte Rius, financia dos veces su atención médica. En su artículo da algunas cifras del año 2020, año en el que el número de asegurados creció un 4,4% a pesar de las dificultades económicas que muchas familias han atravesado por culpa de la pandemia. La periodista lo achaca al atasco que, a su juicio, sufre la sanidad pública.
Durante el año 2021 la tendencia se confirma, ya que en los seis primeros meses del año en curso se han contratado 407.390 nuevas pólizas; esta cifra supera al número de nuevas altas habitual en los años previos al coronavirus, según datos proporcionados por el Informe El Seguro de Salud, elaborado por ICE. Ya había desde años una tendencia de crecimiento sostenido entre los que apuestan por los seguros de salud, pero con la pandemia, desde el año pasado, dicha tendencia se ha acelerado. Según apunta Carlos Rus, presidente de la Alianza de la Sanidad Privada Española (Aspe), una de las causas por las que los ciudadanos apuestan por los seguros de salud son las listas de espera.
Por otro lado, el periodista encargado de redactar en el diario El Español el artículo sobre la la Ley de Equidad, Universalidad y Cohesión Sanitarias ve claro que el gobierno en ella hace una apuesta por la colaboración público-privada en la gestión sanitaria. Que la apuesta sea más o menos clara puede ser dudoso, pero al menos el texto legal deja la puerta abierta al decir “la prestación y gestión de los servicios sanitarios y sociosanitarios podrá llevarse a cabo, además de con medios propios, mediante acuerdos, convenios o contratos con personas o entidades públicas o privadas". Habrá que ver si en el texto definitivo se mantiene la intención tal cual, ya que uno de los socios de gobierno, Unidas Podemos, tiene la intención contraria.
Al final se trata de decidir qué se hace para paliar problemas estructurales del sistema sanitario, como la falta de medios tecnológicos o las siempre preocupantes listas de espera. Invertir en la sanidad pública siempre es necesario y la sociedad lo demanda. Pero el debate es si los ciudadanos españoles,en general, y los madrileños en particular, se pueden permitir el lujo de vetar acuerdos de colaboración con la sanidad privada que reviertan en beneficio de todos.
O si por el contrario, usando modelos de gestión indirecta, que nada tienen que ver con las privatizaciones, se debe poner al alcance de cualquier ciudadano recursos y personal que ya existen, sin que vaya en detrimento de seguir haciendo cuantas inversiones sean necesarias en la sanidad pública. Mientras tanto los ciudadanos toman las decisiones que están a su alcance, y estas pasan por contratar seguros privados si creen que es la única forma de que se les garantice la asistencia. ¿Estaban relacionadas las noticias?
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