Muchas de las cosas comentadas por Díaz Güell en su publicación son sabidas por cualquiera que este mínimamente atento a las noticias que genera nuestro sistema sanitario. (Tal vez deberíamos decir de nuestros sistemas sanitarios).
Nos recuerda, por ejemplo, que nuestra sanidad se basa en un sistema mixto con colaboración público-privada que siempre ha sido considerado de éxito por casi todo el mundo, pero al que se le han podido ver las costuras al enfrentarse a un reto de tanto calado como la lucha contra el coronavirus SARS-Cov-2, a la vez que se intentaban mantener los niveles de atención sanitaria habitual a todos los pacientes españoles. Según el análisis que hace Carlos Díaz Güell, que también es director de Análisis del Instituto Coordenadas, actualmente nuestra sanidad está a la cola de Europa desde que el gobierno central decidió, durante la primera oleada, poner clínicas y hospitales privados bajo un mando único y que, posteriormente, cada comunidad haya trazado su propia hoja de ruta para la colaboración público privada.
Ya se había comentado en estas páginas que España se encuentra a la cola europea en cuanto a colaboración sanitaria público-privada cuando hablamos de la lucha contra la covid-19. Han faltado especialmente criterios claros para definir el marco de esta colaboración, algo que sí se ha hecho en otros países como Francia, Alemania y Reino Unido.
El Índice de Excelencia Hospitalaria, cuyas últimas cinco entregas se repasan de forma exhaustiva en la segunda parte del libro que hoy reseñamos, incluye también de forma habitual un ranking, un top 10, de los que los autores del informe consideran los mejores hospitales de España cada año. Como madrileños es gratificante ver que nuestros hospitales llegan a copar cinco de los diez puestos. Podéis consultar los rankings de los cinco años en la propia web del Instituto Coordenadas.

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