Vamos a emprender un viaje por España, pero no va a ser un viaje agradable. Un trayecto de noticia en noticia, que remiten al tema de las listas de espera y que muestra un panorama desolador. Obviamente, según cuál sea la fuente de la noticia, nos encontraremos con que las causas señaladas son unas u otras. En cuanto a las soluciones, parece sencillo decir que con más inversión se puede paliar el problema, aunque sea en parte. Pero si recordamos la campaña electoral, todo el mundo parecía estar de acuerdo en invertir más, así que tal vez hay que hacer algo más.
Desde Castilla y León, la Federación de Sanidad de CCOO opina que, precisamente a la falta de inversión se deben las largas listas de espera, motivadas en gran parte, siempre según CCOO, por la falta de especialistas. En su opinión no se invierte en la contratación de nuevos profesionales y, además, algunos de ellos se marchan. Y si hablamos de la lista de espera quirúrgica en la comunidad castellano-leonesa, la cifra que nos dan es de 94 días de espera media. En este artículo tenéis datos concretos por hospital y por especialidad.
Los datos que llegan desde Asturias no son mejores, y además allí la tendencia es mala y el resumen del año 2019 francamente negativo. Aunque el artículo también menciona que las listas de las pruebas diagnósticas y para las primeras visitas de un paciente son “abultadas”, el grueso de la información se centra en las listas de espera quirúrgicas, que en el Principado de Asturias han aumentado, nos entresacan este dato, en 1.845 pacientes durante el pasado año. En conjunto, datos muy negativos.
Desde Castilla - La Mancha, cuentan en un informe de la asociación Defensor del Paciente, que muchas de las denuncias de los pacientes manchegos están motivadas, allí también, por las listas de espera quirúrgicas. Los casi 37.000 ciudadanos manchegos cuyos nombres constan en una de esas listas tendrán que esperar una media de 150 días antes de poder pasar por el quirófano.
Desde Barcelona nos hablan de la saturación de los servicios de Urgencias en la ciudad y parte del problema reconocen que lo compartimos con Europa: cada vez hay más pacientes de la tercera edad. Hablamos, eso sí, de cierto factor coyuntural: el invierno es la peor época para la gente mayor. Pero también, y se ha hablado en alguna ocasión en este blog, los sistemas sanitarios han de adaptarse a la realidad demográfica, que en la vieja Europa es la que es. Eso sí, también nos cuentan que han conseguido reducir el número de ingresos hospitalarios trabajando de forma coordinada con los servicios a domicilio y con centros no hospitalarios; a veces a los pacientes se nos olvida que también se puede atender una urgencia en centros de atención primaria o en centros de convalecencia.
Las soluciones tienen que venir de la mano de nuestros responsables sanitarios, pero al hilo de lo comentado sobre el uso que hace el ciudadano de las Urgencias, puede resultar interesante la opinión expuesta por Javier Arnal, que sí que incide en que todos deberíamos hacer un uso algo más racional de los recursos a nuestro alcance. Habla, por ejemplo, de pacientes que piden cita y luego no acuden a ella, imposibilitando que dicho hueco horario pueda ser usado por otro enfermo. Al final de su exposición el columnista defiende la colaboración público-privada, como una posible solución rápida y económica para combatir, entre otros problemas de la sanidad, las mentadas listas de espera.
Al menos, nuestros responsables políticos (el gobierno central actual está en contra, en principio, de la cooperación) deberían sentarse a analizar los datos de Madrid, donde dicha colaboración está obteniendo frutos, traducibles en cifras de mejora de las listas.
martes, 28 de enero de 2020
lunes, 20 de enero de 2020
La importancia de la protonterapia y otros avances tecnológicos
Antes de explicar sucintamente qué es la protonterapia, un pequeño comentario: la tecnología y la innovación siempre son importantes en sanidad. Pero su importancia se multiplica cuando realmente llegan a donde tienen que llegar: a los pacientes.
Y ahora sí, ¿qué es la protonterapia o terapia de protones? Como cuentan en este artículo de Redacción Médica estamos hablando de un tratamiento de radioterapia externa que se usa en la lucha contra el cáncer. La radioterapia convencional utiliza fotones o electrones. En el caso de la protonterapia, lo que permite el uso de esta otra partícula elemental es un aumento de la precisión en el tratamiento, evitando en mayor medida dañar tejidos sanos que rodean al tumor.
Estamos hablando de una técnica novedosa en España, ya que ha sido utilizada por vez primera el pasado 26 de diciembre en el Centro de Protonterapia de Quirónsalud en Madrid. Hay un total de 30 centros capaces de tratar con esta innovadora terapia, 15 de ellos en Europa. La protonterapia es muy interesante para tratar, por ejemplo, tumores cerebrales o tumores situados cerca de la médula espinal; casos en los que el cáncer esté cerca de cualquier órgano vital que haya que evitar dañar.
La tecnología en la Sanidad no está solo relacionada con los tratamientos. También en el campo de los diagnósticos puede ser útil. Como nos cuentan en Con Salud en este caso los protagonistas son los hospitales públicos gestionados por Quirónsalud en Madrid, concretamente su Departamento de Anatomía Patológica que ha recibido el premio Philips “100% Digital Award”. Dicho galardón reconoce el proyecto de digitalización del servicio que han puesto en marcha los cuatro hospitales (Fundación Jiménez Díaz, Rey Juan Carlos, Infanta Elena y General de Villalba). La digitalización permite que los más de 40 patólogos que trabajan en el servicio puedan compartir sus diagnósticos en red y que se vaya generando una base de datos digital de muestras de tejido, lo que facilita, por ejemplo, la obtención de un segundo diagnóstico.
Son solo dos ejemplos de avances tecnológicos aplicados a la sanidad en España. Ojalá vayamos hablado de muchos más.
Y ahora sí, ¿qué es la protonterapia o terapia de protones? Como cuentan en este artículo de Redacción Médica estamos hablando de un tratamiento de radioterapia externa que se usa en la lucha contra el cáncer. La radioterapia convencional utiliza fotones o electrones. En el caso de la protonterapia, lo que permite el uso de esta otra partícula elemental es un aumento de la precisión en el tratamiento, evitando en mayor medida dañar tejidos sanos que rodean al tumor.
Estamos hablando de una técnica novedosa en España, ya que ha sido utilizada por vez primera el pasado 26 de diciembre en el Centro de Protonterapia de Quirónsalud en Madrid. Hay un total de 30 centros capaces de tratar con esta innovadora terapia, 15 de ellos en Europa. La protonterapia es muy interesante para tratar, por ejemplo, tumores cerebrales o tumores situados cerca de la médula espinal; casos en los que el cáncer esté cerca de cualquier órgano vital que haya que evitar dañar.
La tecnología en la Sanidad no está solo relacionada con los tratamientos. También en el campo de los diagnósticos puede ser útil. Como nos cuentan en Con Salud en este caso los protagonistas son los hospitales públicos gestionados por Quirónsalud en Madrid, concretamente su Departamento de Anatomía Patológica que ha recibido el premio Philips “100% Digital Award”. Dicho galardón reconoce el proyecto de digitalización del servicio que han puesto en marcha los cuatro hospitales (Fundación Jiménez Díaz, Rey Juan Carlos, Infanta Elena y General de Villalba). La digitalización permite que los más de 40 patólogos que trabajan en el servicio puedan compartir sus diagnósticos en red y que se vaya generando una base de datos digital de muestras de tejido, lo que facilita, por ejemplo, la obtención de un segundo diagnóstico.
Son solo dos ejemplos de avances tecnológicos aplicados a la sanidad en España. Ojalá vayamos hablado de muchos más.
martes, 7 de enero de 2020
La Sanidad en el acuerdo de coalición, ¿realismo o brindis al sol?
Como era previsible, tras celebrarse la segunda votación Pedro Sánchez ha conseguido ser investido como presidente, a la cabeza de un gobierno de coalición PSOE-Podemos. Tras no lograrlo en primera instancia durante el fin de semana, ya que se requería mayoría absoluta, hoy la mayoría simple ha sido suficiente, (valía con que los síes superaran a los noes).
Tras haber escuchado las intervenciones de los representantes de todos los grupos en los debates de hoy y del fin de semana, y tras haber leído el texto del acuerdo de gobierno entre los dos socios, se pueden hacer algunas reflexiones sobre las propuestas que hay sobre la mesa en materia de sanidad que, supuestamente, el nuevo ejecutivo tiene pensado llevar adelante. Para quien esté interesado de verdad en el tema, y ya que lo mejor es leer las cosas por uno mismo, tenéis acceso en prensa al documento completo del acuerdo de coalición firmado por PSOE y Podemos, bajo el título Coalición progresista. Un nuevo acuerdo para España.
Para quien prefiera que le den la información parcialmente masticada puede pasarse por este hilo en Twitter de Borja Adsuara, abogado, consultor y especialista en comunicación digital. Nos indica, sobre sanidad, que el acuerdo de gobierno habla de la renovación de la tecnología sanitaria para que el SNS sea referente en innovación tecnológica. Se refieren a la utilización de mejores instrumentos de diagnóstico y mejores tratamientos. Después el acuerdo habla de conceptos más difusos como la apuesta por tecnologías coste-efectivas y la digitalización sanitaria; además de otras generalizaciones como hablar de las TIC, la investigación y el conocimiento. Conceptos, sin duda alguna, todos positivos, pero que no se sabe a ciencia cierta en qué se van a plasmar, y si van a resolver los problemas más acuciantes de nuestra sanidad.
Pero Adsuara se ha centrado en la parte del acuerdo que habla de sanidad y tecnología. Tenemos más propuestas, más o menos conocidas, como la paulatina eliminación de los copagos y la introducción de la Salud Bucodental entre los servicios del SNS. También hacen una apuesta por la gestión pública directa, sin aclarar si esto va a suponer promover la eliminación de acuerdos de colaboración público-privada que están funcionando bien y, por extensión, la renuncia a que aprovechemos todos los ciudadanos la inversión realizada por el sector privado, así como el uso de sus centros y sus profesionales.
Otras medidas se centran en el aumento de la inversión destinada a sanidad, algo que en principio prometían todos, o casi todos, los partidos políticos, hasta alcanzar el 7% del PIB el año 2023. Así como garantizar el acceso universal a la salud, algo en principio lógico para partidos políticos de izquierdas. Otros aspectos del acuerdo, como la mejora de la atención temprana, la actualización de la Estrategia de Salud Mental y la integración de las necesidades de las enfermedades raras, en principio se quedan como mera declaración de intenciones, sin explicitar medidas concretas al respecto.
En resumen, por un lado se quieren abordar más necesidades del ciudadano, pero por otro se renuncia, al parecer, a usar todos los recursos a nuestro alcance y a hacer un uso racional de las inversiones realizadas por el sector privado, poniéndolas a disposición del paciente.
Mientras tanto, la realidad es tozuda, y nos siguen llegando malas noticias sobre las listas de espera, en este caso desde Cataluña, donde los plazos de espera están alcanzado cifras especialmente sangrantes en el caso de las visitas a especialistas. A ver quién va a ser el que le ponga el cascabel a este gato. ¿Será el nuevo gobierno?
Tras haber escuchado las intervenciones de los representantes de todos los grupos en los debates de hoy y del fin de semana, y tras haber leído el texto del acuerdo de gobierno entre los dos socios, se pueden hacer algunas reflexiones sobre las propuestas que hay sobre la mesa en materia de sanidad que, supuestamente, el nuevo ejecutivo tiene pensado llevar adelante. Para quien esté interesado de verdad en el tema, y ya que lo mejor es leer las cosas por uno mismo, tenéis acceso en prensa al documento completo del acuerdo de coalición firmado por PSOE y Podemos, bajo el título Coalición progresista. Un nuevo acuerdo para España.
Para quien prefiera que le den la información parcialmente masticada puede pasarse por este hilo en Twitter de Borja Adsuara, abogado, consultor y especialista en comunicación digital. Nos indica, sobre sanidad, que el acuerdo de gobierno habla de la renovación de la tecnología sanitaria para que el SNS sea referente en innovación tecnológica. Se refieren a la utilización de mejores instrumentos de diagnóstico y mejores tratamientos. Después el acuerdo habla de conceptos más difusos como la apuesta por tecnologías coste-efectivas y la digitalización sanitaria; además de otras generalizaciones como hablar de las TIC, la investigación y el conocimiento. Conceptos, sin duda alguna, todos positivos, pero que no se sabe a ciencia cierta en qué se van a plasmar, y si van a resolver los problemas más acuciantes de nuestra sanidad.
Pero Adsuara se ha centrado en la parte del acuerdo que habla de sanidad y tecnología. Tenemos más propuestas, más o menos conocidas, como la paulatina eliminación de los copagos y la introducción de la Salud Bucodental entre los servicios del SNS. También hacen una apuesta por la gestión pública directa, sin aclarar si esto va a suponer promover la eliminación de acuerdos de colaboración público-privada que están funcionando bien y, por extensión, la renuncia a que aprovechemos todos los ciudadanos la inversión realizada por el sector privado, así como el uso de sus centros y sus profesionales.
Otras medidas se centran en el aumento de la inversión destinada a sanidad, algo que en principio prometían todos, o casi todos, los partidos políticos, hasta alcanzar el 7% del PIB el año 2023. Así como garantizar el acceso universal a la salud, algo en principio lógico para partidos políticos de izquierdas. Otros aspectos del acuerdo, como la mejora de la atención temprana, la actualización de la Estrategia de Salud Mental y la integración de las necesidades de las enfermedades raras, en principio se quedan como mera declaración de intenciones, sin explicitar medidas concretas al respecto.
En resumen, por un lado se quieren abordar más necesidades del ciudadano, pero por otro se renuncia, al parecer, a usar todos los recursos a nuestro alcance y a hacer un uso racional de las inversiones realizadas por el sector privado, poniéndolas a disposición del paciente.
Mientras tanto, la realidad es tozuda, y nos siguen llegando malas noticias sobre las listas de espera, en este caso desde Cataluña, donde los plazos de espera están alcanzado cifras especialmente sangrantes en el caso de las visitas a especialistas. A ver quién va a ser el que le ponga el cascabel a este gato. ¿Será el nuevo gobierno?
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