Mostrando entradas con la etiqueta segunda ola coronavirus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta segunda ola coronavirus. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de diciembre de 2020

Coronavirus: Nuevas restricciones en Madrid y la vacuna en ciernes

Una vez más se trastocan las intenciones de tocar algún otro tema, pero la actualidad relacionada con el coronavirus es tozuda y al parecer el viernes es el día que eligen nuestros representantes políticos para anunciar las novedades que han estado pergeñando a lo largo de la semana. Así, esta misma mañana ha habido rueda de prensa tanto del ministro de Sanidad, Salvador Illa, para anunciar el comienzo oficial de la campaña de vacunación, como del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruíz-Escudero, para anunciar nuevas restricciones para las fiestas navideñas en nuestra comunidad. Vayamos por partes.

Sobre la vacuna. De momento lo que se sabe es que la primera en ser distribuida en España, por ser la primera aprobada, va a ser la elaborada por Pfizer y BioNTech (recordemos que habíamos hablado ya sobre cuáles tenían más visos de ser las primeras). El día 21 la agencia Europea del Medicamento dará su visto bueno, y según ha comentado el ministro Illa, a partir del día 27 de diciembre, aunque sea domingo, se podría empezar a vacunar en nuestro país.  Inicialmente la idea es que todas las comunidades autónomas estén en disposición de hacerlo a la vez. Lo que se tiene claro es que el primer grupo en ser vacunados van a ser “las personas que viven en centros sociosanitarios y sus trabajadores”. Próximamente darán más información sobre el número de dosis de las que se va a disponer y sobre cómo se efectuará el reparto entre las 17 comunidades y las dos ciudades autónomas.

Sobre las restricciones para Navidad. Basándose en los mínimos que ha establecido el ministerio de Sanidad, tras consensuarse en las reuniones del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, cada comunidad autónoma puede endurecer las medidas o no, adaptándose a las circunstancias de la epidemia en su territorio. Por ejemplo, ayer mismo la Comunidad Valencia dio un paso hacia medidas más restrictivas. Euskadi, otra comunidad bastante afectada, de momento mantiene las medidas establecidas aunque sujetas a una futura revisión el próximo martes.

En Madrid tras varias semanas siendo el territorio con menor incidencia las cifras han empeorado los últimos días, así que se están tomando más medidas. Hoy ha comparecido, como decíamos, el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, acompañado por los responsables de Salud Pública en la comunidad: Antonio Zapatero y Elena Andradas.

Por un lado han anunciado que se va a continuar imponiendo restricciones en zonas básicas de salud, ya que al parecer este es el sistema que funcionó la última vez que la situación se complicó. A partir del día 21 de diciembre las 5 zonas que han rebasado una incidencia de 400 casos por 100.000 habitantes (podéis consultar cuáles son en cualquier artículo de prensa) estrenarán nuevas restricciones durante 14 días. Estiman que es necesario tomar estas medidas ya que “el incremento de casos en la Comunidad de Madrid desde el 8 de diciembre ha sido de un 16%.”

Por contra no se van a tomar medidas adicionales en los ámbitos de la hostelería ni del turismo, ni tampoco se va a impedir que los madrileños salgamos de la comunidad para visitar a nuestros parientes. Pero sí que se ha modificado el plan de Navidad de la siguiente forma: se ha reducido el tamaño de los grupos que pueden reunirse para celebrar fiestas navideñas de 10 a 6 integrantes. Además estas personas solo podrán ser de dos grupos de convivientes como máximo.

La verdad es que ahora mismo en toda España estamos inmersos en una situación de incertidumbre. Muchos países europeos lo están pasando mal, incluso algunos que en la primera ola salieron bien librados, como Alemania. Y es palpable el miedo a que después de las vacaciones nos veamos sufriendo una tercera ola, especialmente si en Navidad relajamos demasiados las precauciones. Sigue siendo muy importante la responsabilidad personal.


miércoles, 9 de diciembre de 2020

Las listas de espera se vuelven a disparar por culpa del coronavirus

Desde hace meses se viene repitiendo hasta la saciedad que una de las razones fundamentales para mantener controlada la pandemia de coronavirus, además del daño directo que causa, es su endemoniada capacidad de saturar nuestra sanidad. Cada medio que se dedica a paliar la covid-19 es un medio menos para el tratamiento de otras dolencias. Por no hablar de que las precauciones que hay que tomar para evitar los contagios intrahospitalarios complica el desarrollo de cualquier actividad.

¿Es plausible el miedo a que el virus afecte gravemente a lo largo del invierno, igual que en la primera ola, a nuestro sistema sanitario? De momento ya sabemos que esto ha sido así en el primer semestre del año tan solo con mirar a uno de los indicadores que siempre nos preocupa: las listas de espera. Nos lo cuentan en El Periódico, con datos del Ministerio de Sanidad. Así, por ejemplo, el tiempo de espera para una operación quirúrgica no urgente ha pasado de 115 días a 170 de media (comparado con el mismo periodo del año anterior). A día 30 de junio hay casi 700.000 personas en lista de espera, esperando a ser intervenidas. También ha aumentado el tiempo de espera para las primeras consultas con los especialistas: ahora se tarda 34 días más en ser recibido que en el año 2019.

En nuestra comunidad, Madrid, el tiempo de espera medio para ser operado es mucho menor: 42 días. Aún siendo mejorable hay que reconocer que somos la región española que presenta una mejor cifra, y no es la primera vez. También nos cuentan en prensa, y hablamos de nuevo de toda España, que durante este primer semestre del año se han realizado un total de un 36% operaciones menos que en el primer semestre de 2019. La causa la tenemos todos clara: el efecto coronavirus.

Centrándonos en Madrid, comparto un recurso que quizás no todos conocen; en la web de la comunidad se pueden consultar las listas de espera, tanto las quirúrgicas como las de consultas externas o las de las pruebas diagnósticas. Se pueden consultar, como puedes ver aquí, tanto mes a mes, como por especialidad e incluso centro por centro. En el diario 20 minutos se han quedado con datos concretos como que la Fundación Jiménez Díaz es el hospital con menor lista de espera de Madrid desde que empezó la pandemia, pero cualquiera puede consultar el dato que le preocupe o que más le interese. A día de hoy están actualizados hasta octubre.

viernes, 27 de noviembre de 2020

Coronavirus: ¿Qué se va a poder hacer estas Navidades?

Una vez más tanto los políticos, como nosotros, los ciudadanos, estamos en una de esas encrucijadas que nos plantean estos tiempos tan extraños que nos han tocado vivir. Por una parte la gente de a pie se pregunta en qué medida va a poder celebrar con los suyos las fiestas navideñas. Mientras, los responsables de las diversas administraciones quieren intentar paliar el golpe económico que pueden sufrir diversos sectores. Por otro lado, todos somos conscientes de que demasiadas alegrías podrían acabar siendo el germen de una nueva ola, la tercera, que arrancara con fuerza en enero, acompañada además con el frío del invierno. Lo que sí es cierto es que los expertos en epidemiología tienen bastante claro que lo óptimo es restringir las cenas y comidas a los convivientes habituales de cada casa.

Desde el gobierno central han lanzado una primera batería de indicaciones que muy pronto ha dividido a las comunidades autónomas, entre las que consideran que todo es adecuado, las que piden un poco más de dureza y más claridad en la normativa, y las que, en cambio, demandan un poco más de flexibilidad.

Como muestra de estas discrepancias sirva contar que lo que recomienda el ministerio de Sanidad es que en las cenas y comidas (Nochebuena, Nochevieja…) no se reúnan más de seis personas y que haya un toque de queda a la una de la madrugada. Adicionalmente recomiendan que sean en el exterior, algo que no parece muy viable. Por su parte, el País Vasco sería un ejemplo de comunidad que pide más dureza, señalando por ejemplo que cuando se contabilicen los comensales se incluya a los niños. Y en el otro lado de la balanza estamos Madrid y otras comunidades como Murcia, Cataluña y Navarra,  apostando porque se puedan hacer reuniones de hasta 10 personas. Sin embargo ,incluso estas comunidades difieren en otros aspectos como el toque de queda, y cada uno propone una cosa. Aquí en Madrid se considera oportuno alargarlo hasta la 1:30 de la madrugada, teniendo en cuenta que a veces las distancias o el tráfico pueden hacer más complicado el retorno al domicilio.

En una comparecencia realizada esta misma mañana, el Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, nos ha pedido a los madrileños, que tanto durante el puente en ciernes, como en las fiestas navideñas, se eviten "aglomeraciones, concentraciones y calles comerciales" así como “movimientos innecesarios”. En los próximos días sabremos en qué se concretan todas estas sugerencias y recomendaciones, (u obligaciones y normas), tanto a nivel autonómico como en todo el país. Y más allá de lo que nos digan es importante que todos y cada uno de nosotros nos concienciemos de que no se puede tirar por tierra el trabajo realizado.

viernes, 20 de noviembre de 2020

Así va la carrera por las vacunas contra el coronavirus

No es, lo de la carrera, la expresión más afortunada para referirse a un tema tan serio como la consecución de las primeras vacunas contra el SARS-CoV-2, pero en cierta forma, no se sabe si por el ansia de información de los medios o por los propios equipos de prensa de las empresas farmacéuticas, es lo que parece. Un día una empresa da un dato de eficacia del 90% y al día siguiente otra lo da del 92%. Intentemos poner un poco de orden en esta información. Tenemos, quizás, demasiados datos sobre el estado de las investigaciones, sus avances y también de las dificultades con las que se van topando.

Rompieron el fuego, de una semana y media loca de informaciones, desde BioNtech-Pfizer, anunciando que su vacuna presentaba una eficacia del 90%. Esta misma semana han dicho, hace dos días, que en el último estudio de la fase III la vacuna es 95% efectiva en la prevención de infecciones, incluso en adultos mayores. Han reportado 170 casos de infección y de ellos, solo 8 han sido en el grupo de voluntarios que recibió la vacuna. El resto entre los que habían recibido el placebo.

Apenas un par de días después los responsables de la vacuna rusa Sputnik V, basándose en la distribución de 20 casos confirmados de infección entre los grupos de voluntarios (recordemos vacunados versus los que reciben placebo) afirmaron que su vacuna tiene una eficacia del 92%. Sí, son pocos casos, pero la primera nota de prensa de Pfizer era similar. Los datos los daba un responsable del Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, dependiente del ministerio de Salud ruso.

Esta semana hemos tenido datos también de la vacuna que elaboran en la biotecnológica Moderna, que nos anuncia que su vacuna alcanza el 94,5% de efectividad, según los primeros resultados hechos públicos de su ensayo clínico de fase III. Esta vacuna, sería la más avanzada entre las que se están investigando en los Estados Unidos. Moderna tiene su sede en Cambridge, en el estado de Massachusetts.

Y ayer mismo leíamos las últimas novedades sobre la vacuna de la Universidad de Oxford-AstraZeneca. Nos aseguran que es segura y genera respuesta inmune en todos los grupos de edad analizados, incluyendo los adultos mayores de 70 años. Estos resultados, preliminares, corresponden a la fase II del ensayo de la vacuna y han sido publicados en The Lancet. Esta prueba se ha realizado sobre 560 participantes adultos, divididos en tres grupos de edad.

Lo último que leemos, hoy mismo en prensa, es que la UE podría aprobar antes de que acabe el año, en torno a mediados de diciembre, dos de estas vacunas. Las candidatas que tienen más visos de ello son la de BioNTech-Pfizer y la de Moderna. Vemos que los datos que ofrecen corresponden a la fase III de la investigación. Recordemos que en la Unión Europea el organismo que se encarga de aprobar las vacunas es la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y que podría darse el caso, por ejemplo, que una vacuna se aprobara en Estados Unidos, o lo hiciera antes, y aquí no. Lo más importante es que tengamos todos claro que en Europa no se va a aprobar ninguna vacuna que no demuestre su absoluta seguridad y que, además, aporte un grado alto de eficacia. En nuestra comunidad se quiere vacunar a más de 75% de la población, por lo que será necesario que todos confiemos en la ciencia y en el gran esfuerzo realizado en la investigación de las diversas vacunas.


martes, 10 de noviembre de 2020

Se empieza a usar la sanidad privada en la lucha contra la segunda ola del coronavirus

 A finales del mes pasado la prensa informaba de algunas derivaciones de pacientes con covid-19 “concretas” hacia centros privados en las comunidades de Madrid, Navarra y Cataluña. El actual estado de alarma no contempla que la sanidad pública haga uso de los recursos de la sanidad privada, como sí estaba establecido en la primera ola. Así que, en este tema, como en otros muchos, cada comunidad autónoma continúa haciendo la guerra por su cuenta, y en cada región española se toman diferentes decisiones.

La semana pasada comentábamos aquí las recientes declaraciones que hacían desde la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) proponiendo fórmulas de colaboración. Posteriormente hemos leído el llamamiento que hacen desde CCOO y UGT en Aragón, animando a aprovechar los recursos de la sanidad privada, ya que consideran que la situación de los hospitales públicos (en la comunidad aragonesa) es preocupante por el aumento de ingresos de pacientes covid y que si se hace antes uso de los recursos la sanidad privada tendrá un papel fundamental para evitar que la pandemia se extienda.

Por otro lado en el caso de Cataluña sí que, desde el pasado viernes, se han dado pasos más claros para integrar tanto las mutuas de accidentes de trabajo como los centros de sanidad privados en el global del sistema publico de salud de manera temporal para anticiparse al aumento de presión asistencial derivado del coronavirus. El coordinador de la comisión de seguimiento de la lucha contra el covid-19 en Cataluña, Jacobo Mendioroz, dio un dato espeluznante que justifica sobradamente la decisión: la red de unidades de cuidados intensivos del sistema está al 87% de su capacidad. Al integrar las camas para críticos que aportan la sanidad privada la cifra desciende hasta el 57% del total de ingresados en las UCI catalanas. Una vez más vemos que este tipo de decisiones, para trabajar juntos, se toman casi siempre en España cuando los sistemas ya están contra las cuerdas. Cuando puede ser tarde.

En la comunidad de Madrid, según datos de ayer mismo, la situación mejora lentamente y baja la presión hospitalaria tanto a nivel de camas en planta como de camas UCI. Recordemos que en la sanidad madrileña hay integrados en el sistema público sanitario varios hospitales de gestión indirecta. A todos los efectos son parte de nuestra sanidad así que, por descontado, están participando en primera línea en la lucha contra el covid-19, igual que lo están haciendo en el tratamiento de todas las demás enfermedades con excelentes índices de eficiencia. Este hecho, siendo positivo para afrontar la situación actual, no debería impedir que se unan a la lucha contra el SARS-CoV-2 aún más recursos privados y que lo hagan cuanto antes. De momento, crucemos los dedos para que los datos mantengan lo que parece ser una tendencia positiva, pero preparémonos para cualquier escenario, ya sea de esta tercera ola o de hipotéticas nuevas embestidas del coronavirus.



viernes, 6 de noviembre de 2020

Es hora de usar todos los medios contra el coronavirus

 Una de las frases que más se ha repetido en los últimos meses ha sido que, aunque haya más casos, como se detecta más y se rastrea más, la situación no es tan complicada como la vivida en los meses de marzo y abril. El hecho es que la frase se empieza a desgastar de tanto usarla y empieza a ser ya, por culpa del paso de las semanas, tan solo una verdad a medias. Comunidades que sufrieron la primera oleada en menor medida que el resto de España, como Asturias y Andalucía ya están peor que en aquellos momentos. Por ejemplo, los hospitales andaluces ya tienen más ingresados por coronavirus actualmente que en el pico de marzo.

Pero la presión hospitalaria aumenta en toda España, lo que va a empezar a comprometer la asistencia sanitaria al resto de las enfermedades, ya que el tratamiento de la covid-19 nos canibaliza todos los medios de los que dispone la sanidad pública. Ya hay nueve comunidades autónomas cuyas UCI entran en riesgo, llegando los niveles de ocupación al 40% en las regiones más afectadas. En unos sitios más, en otros un poco menos, pero la situación es ya preocupante en toda España. Y en casi toda Europa.

Siempre decimos que hay que usar todos los recursos existentes para luchar contra esta pandemia. En otras ocasiones hemos hablado de usar las camas de los hospitales privados y concertados en la lucha directa contra el SARS-CoV-2. Ahora desde la sanidad privada sugieren otra posibilidad que podría ser interesante: crear un circuito no-covid para usar en caso de emergencia.

Desperdiciar el tiempo y los recursos, cuando la situación se empieza a parecer demasiado a la de finales de marzo y abril, sería demencial. Hay que actuar mejor y de forma más coordinada. Hay diversas formas de hacerlo pero lo importante sería tenerlo claro desde ya, porque la situación no deja demasiado margen de tiempo. Una podría ser la que se refleja en esta última propuesta de ASPE, creando corredores seguros para pacientes no-covid en la sanidad privada. La otra puede ser compartir el peso, como se venía proponiendo hasta ahora, de los tratamientos de los pacientes con covid-19 en todos los hospitales, sea cual sea su tipo de gestión. 

Puede haber infinidad de fórmulas intermedias. Cualquiera de ellas puede funcionar, siempre que se haga de forma organizada, coordinada, y bajo criterios que garanticen el mejor aprovechamiento de todos los medios disponibles. Lo que no podemos hacer es caer en la improvisación y tomar las medidas oportunas cuando ya estemos con el agua al cuello.


jueves, 29 de octubre de 2020

El coronavirus no perdona a nadie en Europa

Ya en su primera oleada el coronavirus golpeó con muchísima dureza por toda Europa, pero nos quedamos con la sensación de que España e Italia absorbieron buena parte de ese golpe, quizás porque empezamos a sufrir primero. Pero sí es cierto que algunos países como Portugal y Grecia consiguieron, aunque sólo fuera parcialmente, sortear lo más duro del embate.

La segunda ola, por su parte, parece avanzar de forma inmisericorde, poco dispuesta a dejar a ningún país del viejo continente indemne. ¿Por qué se ceba así el virus en Europa? Casi nunca hay una sola causa. En parte puede ser que estemos recabando datos, e informando de ellos, con más seriedad que otros muchos países. Dicho de forma coloquial, puede que en otras latitudes no sepamos realmente “cuánto” SARS-CoV-2 hay ni por aproximación. También hay algunos expertos que esgrimen que puede haber factores genéticos que hagan que los ciudadanos europeos estemos más expuestos a sufrir la enfermedad de forma grave. Muy interesante, al respecto, esta entrevista al genetista Luis Izquierdo.

Si bien España cuenta con el dudoso honor de haber encabezado los rankings de fallecimientos y el ritmo en el crecimiento de casos, ya casi nadie se salva y hay países en los que la expansión de la epidemia está, ahora mismo, aún más desbocada que aquí. Podría ser el caso de Francia, donde ayer mismo Macron decretó un confinamiento domiciliario que entrará en vigor mañana viernes. Se trata de un confinamiento prácticamente total aunque no tan estricto como el que vivimos aquí la pasada primavera.

En España hoy siguen acumulándose las noticias sobre comunidades autónomas que se cierran de forma perimetral, incluyendo a Madrid, aunque en nuestro caso la presidenta Ayuso quiere que el cierre solo esté en vigor durante los puentes, el de Todos los Santos y el de la Almudena. En unos casos y otros habrá que ver en las dos próximas semanas si las medidas empiezan a dar resultado o si nos vemos abocados a confinamientos u otro tipo de soluciones más duras.

Hoy nos levantábamos, además, con la noticia de que la gran difusión (y tan homogénea) que está teniendo el virus en Europa puede estar motivada por una nueva variante genética del virus SARS-Cov-2 (lo que se suele llamar una nueva cepa) que podría haberse originado en España durante el verano, y que después habría llegado a otros países europeos transmitida por trabajadores agrícolas. Se trata de un estudio preprint, (de los que tanto abundan últimamente, quizás demasiado) que por lo tanto aún no ha sido sometido a la revisión por pares ni publicado formalmente; y como tal hay que tomárselo.

Sea cual fuera la causa de la virulencia, y nunca mejor dicho, que muestra la transmisión del virus por todo continente, a los ciudadanos nos tranquilizaría, al menos en parte, ver una respuesta coordinada por parte de la UE y países vecinos, aunque se antoja difícil, ya que al parecer ni siquiera un país como España es capaz de unificar criterios en la lucha contra la pandemia. También parece complicado encontrar un país que pueda liderar esta respuesta, o servir como espejo en el cual mirarnos. Alemania ha sido quizás, de entre los países europeos más poblados, quien mejor ha contenido la transmisión, y además están tomando medidas más duras que nosotros, antes que nosotros, pero la situación empieza a ser muy delicada y también han roto su techo de casos.

El refrán dice que cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pongas las tuyas a remojar. Viendo que los grandes países europeos se encaminan hacia confinamientos, más o menos estrictos, con más o menos excepciones, tal vez deberíamos prepararnos para ser los siguientes.

viernes, 23 de octubre de 2020

¿Es necesaria una auditoría de la gestión de la lucha contra coronavirus?

La verdad es que empiezan a ser muchas las voces cualificadas que dicen que sí, que no solo es necesaria, sino que es imprescindible y urgente. Una auditoría, por supuesto, científica y técnica, no política, llevada a cabo por expertos independientes, y realizada con el afán de saber qué se ha hecho bien, qué se ha podido hacer mal y, muy especialmente, qué se podría mejorar a partir de ahora. Porque, lamentablemente, esto no se ha acabado. Ni mucho menos.

Peticiones de este tipo ha habido varias a lo largo de los últimos meses. Una de la más reciente viene firmada por los médicos, concretamente por la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (Facme). Aunque reconocen que el plan de Actuaciones de respuesta coordinada para el control de la transmisión de Covid-19, actualmente un documento aún en borrador, está más elaborado que planes anteriores, consideran que debería haber sistemas de auditoría externa que analicen las medidas tomadas y aporten mejoras hacia el futuro. Vamos, lo lógico.

Recordemos que este documento (intentaremos hablar más despacio sobre él cuando se presente la versión oficial) presenta cuatro niveles de riesgo diferentes (más un quinto escenario en el cual las cosas van razonablemente bien). Desde Facme piensan que las autoridades autonómicas y/o municipales deberían ser las encargadas de adaptar a sus territorios las medidas propuestas.

Paradójicamente el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ante la que ha sido la petición de auditoría que más eco ha recibido, ha mostrado su “buena predisposición” a realizarla. Estamos hablando de la carta publicada en la revista The Lancet donde expertos españoles y de otros países, a los que se sumaron numerosas sociedades científicas, pedían una "evaluación independiente e imparcial" de la labor realizada tanto por el gobierno central como por los 17 gobiernos autonómicos. Uno de los firmantes de la carta, Joan Carles March, ha dicho que sería muy importante no solo para afrontar la situación actual, también para prepararse contra futuras pandemias.

Se quieren evaluar muchos aspectos, no solo sanitarios; también las circunstancias sociales y económicas que han podido influir. Por desgracia, encabezamos muchos rankings negativos: somos el peor país en aprovechar la colaboración de la sanidad privada, en julio un informe de la Universidad de Cambridge calificó nuestra gestión de la primera ola como la peor de la OCDE y actualmente estamos presentando cifras críticas en la segunda ola. No es demasiado consuelo ver que muchos otros países europeos también van a peor. Hay mucho, demasiado por evaluar.




viernes, 9 de octubre de 2020

Coronavirus en Madrid: el culebrón que no cesa nos lleva al estado de alarma

Es una pena constatar que ahora mismo, en lugar de hablar de cómo afrontar mejor entre todos la lucha contra el coronavirus SARS-CoV-2, de cómo orientar todos los recursos disponibles, públicos y privados, en pos de un objetivo común, y de la evolución de la enfermedad en nuestra Comunidad, estamos a otra cosa. Los ciudadanos asistimos a discusiones entre los responsables políticos de las diferentes administraciones, con la guinda de la incertidumbre de no saber si las decisiones tomadas van a ser refrendadas o, por el contrario, anuladas o modificadas por el poder judicial.

Entre las últimas novedades tenemos que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, alegando que afectaban a derechos y libertades fundamentales, anuló las medidas tomadas por el ministro Illa para confinar, especialmente, la ciudad de Madrid. Recordemos que en primera instancia la Comunidad puso en marcha confinamientos perimetrales que afectaban a unos barrios de Madrid capital y a otros no. Posteriormente el gobierno central ha optado porque toda España se someta a unas restricciones que, en función de tres baremos, marquen en qué momento se tiene que confinar una ciudad por completo.

Tras el varapalo judicial la situación cambió de nuevo, y el presidente Sánchez sugirió que iba optar por el estado de alarma en Madrid, pero ateniéndose a sus compromisos iba a abrir un nuevo proceso de negociación con la presidenta Ayuso. Mientras tanto, los ciudadanos madrileños hemos estado durante unas horas (y estaremos hasta que lo diga el BOE) sin unas restricciones claras que cumplir y escuchando peticiones, no respaldadas por normas, de que restrinjamos la movilidad. Pues bien, el culebrón en los últimos instantes acaba de dar un paso más, y finalmente desde el gobierno central ha decidido de forma unilateral decretar el estado de alarma para poder confinar Madrid y otras localidades de forma perimetral. Alegan que la Comunidad no ha aceptado ninguno de los escenarios propuestos por el gobierno. Esta decisión, motivada por la falta de acuerdo, junto a la guerra de cifras que se traen ambos gobiernos entre manos, cada uno de ellos respaldado por diversos medios de comunicación, va a traer cola. Ahora mismo los madrileños estamos confusos y a la expectativa, sin saber a ciencia cierta qué es lo que podemos hacer, y lo que no, y desde cuándo.

Y es inevitable pensar que, mientras todo el lío tiene que ver con un tipo muy concreto de medidas, no se habla de nada más. No se habla de los recursos del sistema sanitario que no se refuerzan, no se habla de la atención primaria, no se habla de que sería conveniente tener más rastreadores y no se habla de los últimos consejos de la comunidad científica, que advierten de la importancia ya demostrada del contagio por aerosoles, lo que multiplica la importancia del uso adecuado de las mascarillas y de la ventilación. No se habla de muchas cosas. Por ejemplo, no sabemos si llegó a buen puerto el acuerdo de colaboración con la sanidad privada para que se de oxígeno al sistema de salud madrileño con el uso de esos recursos que ya están ahí, a nuestra disposición. Y lo mismo con la puesta en marcha de los hoteles medicalizados. Por favor, que las discusiones entre administraciones y las guerras de cifras no nos hagan olvidar todo esto. Lo más importante El coronavirus sigue ahí.


jueves, 1 de octubre de 2020

¿Es posible diferenciar la gripe, el catarro y la covid-19?

En las últimas semanas casi todos los medios de comunicación españoles han publicado algún tipo de artículo sobre las diferencias que existen en los síntomas de la covid-19 (la enfermedad provocada por el coronavirus SARS-CoV-2), la gripe y los catarros o resfriados (algunos de ellos, por cierto, provocados por otros tipos de coronavirus). Como ciudadanos damos la bienvenida a este tipo de noticias, ya que todos demandamos toda la información posible, pero nunca hay que perder la perspectiva: a día de hoy ni siquiera un médico es capaz de diagnosticar la covid-19 con certeza absoluta, sin recurrir a una prueba, ya sea serológica o PCR, que se lo confirme.

Y todos tenemos que tener claro una cosa: ante cualquier síntoma sospechoso, o si hemos sido contactos de un caso, hemos de contactar con nuestro sistema de salud.

Dicho esto, por ejemplo en Redacción Médica, da algunas claves Isabel Jimeno, responsable de vacunas de la de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). Indica que los catarros, más banales, suelen cursar sin fiebre, o fiebre baja, y que covid y gripe coinciden en cursar con fiebre, mialgias y tos. Pero remarca que el paciente de covid-19 puede perder en muchos casos el olfato y el sabor de las cosas, y en ocasiones el afectado sufre empeoramientos bruscos.

En Informaria digital han hablado con el doctor José Daniel Alcázar, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Quirónsalud Málaga, que comenta que puede ser complicado discernir entre las tres enfermedades en sus primeras fases. Si se presenta astenia (fatiga general) y fiebre alta lo lógico es descartar los catarros. Tanto la gripe como la covid suelen presentar complicaciones respiratorias, pero es más frecuente en la afección provocada por el coronavirus. El doctor Alcázar recomienda estar atento a síntomas como la tos y el ahogo. También incide en que el comienzo de la covid es más paulatina que la de la gripe.

A la hora de contactar con los servicios sanitarios es importante explicitar, además de los síntomas, si creemos que hemos tenido contacto con algún caso de covid-19. Aunque muchos artículos recomiendan establecer el contacto ante síntomas concretos, la verdad es que todas las comunidades autónomas cuentan con teléfonos específicos para la atención de esta enfermedad donde podemos dejar que un experto decida si nuestros síntomas son relevantes o no. Y dada la situación de pandemia que vivimos, y del riesgo no solo para nosotros, sino para toda la sociedad, lo más oportuno es confiar en el trabajo de los profesionales de la sanidad.


lunes, 21 de septiembre de 2020

Y estas son las medidas específicas de Madrid contra el coronavirus

Finalmente el viernes pasado, mediante comparecencia pública, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, junto a Enrique Ruiz Escudero, consejero de Sanidad, desgranaron una serie de medidas, alguna de ellas no exenta de cierta polémica.

Las medidas tomadas las podríamos dividir en medidas generales para toda la Comunidad de Madrid y en los confinamientos. Algunas de las medidas genéricas son:

Se quiere hacer cerca de 900.000 tests rápidos en las zonas más afectadas, para evaluar la situación en cada una de ellas.

Límite de seis personas en cualquier reunión.

Vigilancia del cumplimiento de las cuarentenas de los enfermos o sospechosos de infección.

Por otro lado tenemos los confinamientos selectivos, que afectan a casi 900.000 ciudadanos, de las 37 zonas básicas de salud más afectadas por el coronavirus (las que tengan una incidencia mayor a 1.000 contagios por cada 100.000 habitantes) . Estos confinamientos son más bien un conjunto de restricciones del movimiento, cierre de parques y jardines y limitación de aforo al 50% en comercios, hostelería y otros lugares cerrados. En la web de la comunidad de Madrid (ojo, es un PDF), tenéis el listado de zonas afectadas, su ubicación y los criterios de selección que han empleado.

Un problema que generan este tipo de medidas es la confusión (y también muestras de rechazo) con ciudadanos madrileños, especialmente de la capital, segmentada en diversas zonas de salud, que pudieran en un momento dado no saber exactamente si los confinamientos selectivos les afectan o no. Algunos medios de comunicación han intentado paliar esto con buscadores de calles confinadas, para poder comprobarlo de forma cómoda.

El último capítulo de esta historia es la reunión que han tenido Ayuso y el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, cuya única conclusión clara es que han creado un grupo conjunto de trabajo y poco más. Nadie va a decir, por supuesto, que la intención de trabajar de forma coordinada sea mala, todo lo contrario, pero queda la duda de en qué va a consistir exactamente esta colaboración.

Lo que tenemos que tener todos claro es que hay que bajar la incidencia del SARS-CoV-2 YA, que hay poner todos los recursos a nuestro alcance, públicos y privados, a pelear contra el virus, ya que no podemos permitirnos que la pandemia absorba toda nuestra capacidad de respuesta sanitaria. Las cirugías urgentes no pueden posponerse, las urgencias no pueden volver a saturarse y la presión sobre los hospitales no puede ir a más. Ese es el reto.


viernes, 11 de septiembre de 2020

El coronavirus estrecha su cerco sobre Madrid

La verdad es que la situación ahora mismo en Madrid es preocupante, pero a veces es necesario poner un poco las cosas en el contexto adecuado para, sin dejar de estar francamente alarmados, no perder nunca la perspectiva. Una de las cosas que tenemos que tener en cuenta es que ahora se está rastreando mucho más que en marzo y en abril. Sí, se debería hacer más y mejor, pero el hecho es que mirar solo la cifra de enfermos detectados por PCR no nos da una visión fiel de lo que pasa, ya que en la primera oleada se detectaban básicamente enfermos, y no precisamente los más leves, y ahora estamos contabilizando enfermos graves, leves y también a muchas personas que han pasado, o están pasando, la infección de forma asintomática.

Otro aspecto que hay que tener en cuenta es que es complicado evaluar la situación en España de forma global. Se podría decir que cada comunidad autónoma está trazando su propia curva, y que mientras que regiones como Aragón y Cataluña, que han sido las primeras en pasarlo mal, ya empiezan a dar muestras de control de los datos, en las demás, que hemos ido detrás, la situación aún está empeorando. Aunque, también es cierto que Fernando Simón en su intervención diaria de ayer fue moderadamente optimista, y comentó que la evolución en la comunidad de Madrid es favorable y que ve síntomas de estabilización en muchas provincias españolas.

Tampoco deberíamos dejarnos llevar por el optimismo, una vez hechos todos los incisos posibles, ya que ahora mismo en Madrid nos encontramos con una huelga en ciernes en la atención primaria y con nuestros hospitales encabezando el ranking de camas ocupadas por covid-19, con un 17%.  Ya llegan noticias de que se suspenden algunas intervenciones y de pacientes derivados de un centro a otro para equilibrar la situación ya que, lógicamente, hay zonas más afectadas que otras. Las palabra de Simón traen cierta tranquilidad, pero la verdad es que ahora mismo ya tenemos a más de 300 pacientes ingresados en la UCI y las cifras de contagios diarios están en la parte más alta de la curva, con lo que la situación no va a mejorar a corto plazo.

Como señalan desde ASPE, podemos estar en el momento crucial para no repetir los errores cometidos en la primera oleada, cuando centros privados y concertados pusieron a disposición de los gobiernos autonómicos gran número de camas de hospital, tanto convencionales como UCI, y solo se usaron en parte, prefiriendo en ocasiones los representantes políticos optar por otras soluciones más efectistas, pero no por ello más efectivas, como hospitales de campaña u provisionales, por ejemplo el de IFEMA, aquí en Madrid. En marzo y abril hubo hospitales que se mantuvieron abiertos, por ser de primera necesidad, pero que no tenían apenas actividad, ya que su labor cotidiana estaba paralizada, y a la vez, no se derivaban allí enfermos de coronavirus. Es necesario coordinar los esfuerzos de los sectores público y privado, poniendo todos los recursos sobre la mesa, pero no de cualquier manera. Tal vez fijándose en cómo lo han hecho países como Francia y Alemania. El reto está en nuestro tejado. Por segunda vez.


martes, 25 de agosto de 2020

Coronavirus: La situación se complica en Madrid y en toda España

Pasan los días y, pese a las reticencias iniciales del Ministerio de Sanidad a considerar esto una segunda ola, el virus sigue campando a sus anchas, especialmente en algunas regiones españolas. Y en muchas zonas ya se puede hablar claramente de transmisión comunitaria. La diferencia con la primera ola es que, aunque ahora podamos rebasar aquellas cifras de diagnosticados a través de las pruebas PCR, no se puede establecer un paralelismo, ya que el aspecto positivo ahora mismo es que se hacen muchos más tests, y como consecuencia se detectan también muchos portadores asintomáticos del SARS-CoV-2. En la primera ola prácticamente todos los diagnosticados mostraban síntomas claros de covid-19.

Si centramos el foco en Madrid hay que decir sin ambages que la situación es mala. Los hospitalizados en nuestra comunidad han crecido un 24% en los últimos cuatro días y alcanzan ya la cifra de 1.544 pacientes. Los casos detectados crecen de forma sostenida y recientemente ha sido necesario la toma de medidas concretas, como el confinamiento de la localidad de Tielmes. Pero esto puede ser tan solo el principìo, ya que el doctor Simón, como todos sabéis, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias, ya ha dejado caer que si la incidencia sigue aumentando “habrá que tomar medidas drásticas”, si bien es consciente de la complejidad que tiene esto en la zona del Madrid metropolitano.


Mientras la Comunidad continúa preparando, como todas las demás, la vuelta presencial al cole, algo que casi todos consideramos necesario, pero no por ello deja de generar una gran incertidumbre en muchos estamentos. Pero lo que más nos sigue preocupando a todos sigue siendo que nuestro sistema sanitario aguante esta segunda embestida, de momento más controlada, que no se vuelva a repetir la situación de abril, cuando hubo que poner en marcha el hospital de IFEMA, mientras paradójicamente la sanidad privada y la concertada insistían en que tenía camas, camas UCI, y por supuesto miles de profesionales “puestos a disposición en la lucha” contra el coronavirus.

jueves, 13 de agosto de 2020

¿Cómo va la carrera por la vacuna contra el coronavirus?

Ahora sí que podemos decir, sin temor a equivocarnos, que digan lo que digan desde el Ministerio de sanidad, esto es ya una segunda oleada de SARS-CoV-2 en toda regla, o que al menos lo parece. O si nos ponemos muy puntillosos, lo es ya en algunas comunidades autónomas, como Aragón, Cataluña y Euskadi, mientras que en la Comunidad de Madrid vamos camino de ello.


Vistas así las cosas, y más allá de pedir que se sigan poniendo todos los recursos a nuestro alcance en el “asador” por un lado, y responsabilidad individual, por otro, muchos ojos se giran hacia las vacunas. Por decirlo de algún modo, la gran “esperanza blanca” que puede ayudar a que controlemos la transmisión comunitaria, que ya parece ser una realidad, a la vez que nos acerque, de una manera más rápida, pero exenta de riesgos, a una inmunidad de grupo que nos ayude a salir de esta.


Podríamos decir que es una temeridad hablar de fechas, pero si desde el Instituto Robert Koch, centro epidemiológico en Alemania, se atreven a decir que es posible que haya vacuna contra la Covid-19 este otoño, no somos quien por aquí para contradecirlos. Eso sí, advierten que esto tampoco tiene por qué significar el control total sobre la pandemia; vamos que no es tan sencillo.


Otros expertos son más prudentes y hablan de principios de 2020 e incluso de mediados. Además hay que tener en cuenta, y esto lo ha comentado incluso el doctor Fernando Simón, que la primera vacuna será muy bienvenida, pero no quiere decir que sea la más efectiva. Hay muchas técnicas para conseguir una vacuna, unas son más rápidas de desarrollar que otras, y no todas pueden garantizar el mismo nivel de inmunidad. Paciencia.


De momento, los que no están teniendo paciencia son los promotores de la vacuna rusa. O más bien los responsables políticos, ya que esta ha sido la primera en ser aprobada por un gobierno, y suscita multitud de dudas, entre ellas la falta de publicación de estudios con resultados. Que el aval esgrimido sea que la ha probado la hija del mandatario, y que la hayan denominado Sputnik V, tampoco ayuda demasiado, la verdad.


Más aquiescencias parece estar recogiendo, por contra, la vacuna que se está desarrollando en la Universidad de Oxford, junto al laboratorio AstraZeneca, que es una de las que se encuentra ya en fase 3 de la investigación. Hoy hemos sabido que también se va a fabricar en Argentina y en México, para garantizar el abastecimiento en latinoamérica. Esta vacuna está obteniendo buenos resultados que sí se van publicando en revistas científicas, y está ya en producción, (lo que llaman “a riesgo”), para tener trabajo adelantado cuando la investigación finalice.


En total son seis los proyectos de vacuna que ya se encuentran en la fase 3. Además de la de Oxford podríamos contar en el futuro con la vacuna Sinovac, desarrollada en China; con la vacuna de Moderna y el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas NIAID, en los Estados Unidos; Sinopharm, por su parte, con dos proyectos en China, uno en Pekín y otro en Wuhan; y por último, a caballo entre Estados Unidos y Alemania, BioNTech, junto a Fosun Pharma y Pfizer también tienen un proyecto en fase 3. Ninguna de ellas, por lo que vemos, es la rusa, que parece estar solo en fase 1. Por su parte, la vacuna de CanSino Biological Inc, desde China, que al principio era de las más prometedoras, está ahora mismo en fase 2.


En España también hay muchos proyectos en marcha, entre ellos dos en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB) del CSIC, que esperemos lleguen a buen puerto.